01 May

El carácter de un verdadero líder

¿Qué es el verdadero liderazgo? O dicho de otra forma, ¿cuáles son las cualidades de un gran líder?

La responsabilidad en una empresa compasiva

El Dr. Gonzales era un dentista muy competente que demostraba ser con sus pacientes alguien excepcionalmente solícito y compasivo. Se tomaba el tiempo necesario para transmitir seguridad a sus clientes y asegurarse de que entendían los procedimientos que les realizaría. En ocasiones, prestaba servicios gratuitamente a personas que no los podían pagar y por lo general hacía seguimientos a sus pacientes para asegurarse de que estuvieran evolucionando después de haberse sometido a procedimientos complejos.

El propósito de los negocios

En 1968, al inicio del cursado de una clase de administración financiera de la Universidad Estatal de Kansas, mi profesor ingresó al aula y escribió en la pizarra: “El propósito de toda organización comercial es incrementar la riqueza de sus dueños”. Esta afirmación aparecía en todos los exámenes. Los propietarios de las empresas que cotizan en bolsa son los accionistas, explicaba mi profesor, por eso el propósito de una empresa de este tipo es aumentar el valor de las acciones o los dividendos para beneficiarlos.

Para mí, esta afirmación no estaba bien, pues yo conocía muchos propietarios de empresas y muy pocos estaban en actividad exclusivamente para incrementar sus riquezas. La mayoría trabajaba para lograr un estándar deseado de vida o para usar una habilidad específica. Como mis compañeros, yo crecí en los años 50 “superficiales”, en una era que quedó retrasada a nivel emocional tras la Gran Depresión y la Segunda Guerra Mundial. En aquellos años, pocas personas estaban listas para buscar en su interior su “propósito”, pero para el año 1968 se gestaba una revolución. Las personas de mi edad querían hacer algo importante, algo con un significado para los demás y no sólo para ellas.

Primero haz tu tarea

Miraba el programa de televisión llamado “Shark Tank”, en que cinco inversores expertos analizan fundar varios emprendimientos innovadores, y un joven empresario cometió un error estratégico grave. No preparó adecuadamente su presentación para ganarse el interés y el apoyo de sus oyentes.

El valor de contar con muchos consejeros

Hace un tiempo atrás, recibí una llamada telefónica de un amigo que me contó sobre un nuevo emprendimiento que tenía en mente. Me preguntó si yo, por ser escritor, podía sugerirle un título pegadizo y comercial para su emprendimiento. Mis amigos me conocen como el hombre al que jamás le faltan las palabras.

 

Antes de ponerme a pensar en nombres ingeniosos para su negocio incipiente, le pregunté a mi amigo si se había dedicado, como corresponde, a buscar los pros y los contras de este tipo de empresa en particular. Me dijo que ya lo había hecho, y que estaba ansioso por empezar. Yo no sabía mucho sobre ese tipo de negocio, pero dos de mis amigos se habían metido en emprendimientos de esa clase antes. Entonces, le insistí a mi amigo para que los contactase y que les pidiera sus opiniones. Mi intención no era desanimarlo ni hacerlo cambiar de opinión, sino asegurarme de que había analizado todos los aspectos del negocio que se proponía fundar para evitarse problemas en el futuro.

Las ganancias: ¿amigas o enemigas?

Gunter estaba impresionado. El giro inesperado de los acontecimientos lo tomó completamente por sorpresa. Después de todo, la junta directiva de Mastech lo había contratado como presidente ejecutivo para hacer que la empresa avanzara. Sabía que no lo habían elegido solamente por sus capacidades como empresario ya demostradas, sino también por su interés genuino en las personas. De hecho, Gunter siempre había considerado su compromiso con los empleados como una de sus mayores fortalezas como líder.

Grandes comisiones... Y la gran comisión

Si alguien te preguntara por qué vas a trabajar, ¿qué le responderías? Existen muchas respuestas posibles a esa pregunta: para ganarme el pan de cada día y pagar mis facturas; para ganar suficiente dinero para mantener el estilo de vida que deseo; para tener una carrera satisfactoria; o para hallar una forma de expresar mis propias habilidades, pericia e intereses. Quizás otras personas respondan sarcásticamente: “Para pasar el tiempo entre fines de semanas, días festivos y vacaciones”.

Una estrategia de mercadotecnia poco ortodoxa

En el ámbito empresarial es normal que se haga hincapié en las cualidades y capacidades únicas de una empresa. Como empresa, intentamos definir nuestro “nicho”, promocionar nuestras fortalezas y demostrar en qué nos diferenciamos de nuestra competencia. Sin embargo, es menos común que los empresarios líderes reconozcan públicamente sus debilidades. Al contrario, las ignoran o, peor aún, las disfrazan u ocultan con la esperanza de que nadie las identifique.

No obstante, ese no es siempre el caso. Un ejemplo perfecto es el de la franquicia de pizzas conocida a nivel nacional que hizo el descubrimiento inquietante de que a sus clientes no les gustaba el sabor de su producto principal: las pizzas. En vez de ignorar la insatisfacción de los clientes y probar cambiando la técnica de mercadotecnia y el envasado, el director ejecutivo de la empresa desarrolló una estrategia que produjo un cambio radical e impresionante en un periodo de cinco años.

¿Es cierto que no nos llevaremos nada?

De vez en cuando oímos el cliché “Cuando mueras no te llevarás nada”. Lo que esto implica es que el día en que dejemos esta vida, no nos llevaremos maletas llenas con nuestras pertenencias. Detrás del coche fúnebre no irá el camión de la mudanza. Después de la muerte de un negociante rico y de fama internacional, si preguntamos cuánto dejó el empresario, el vocero de la compañía nos responderá con exactitud numérica: “¡Todo!”.

Confundir gozo con felicidad

Mi tema para el día de hoy (el gozo) no es algo de lo que hablemos con frecuencia en el mundo profesional y de los negocios. Normalmente hablamos sobre la felicidad y ser feliz, ya sea al finalizar un contrato, atraer un cliente nuevo, cerrar una venta, ser ascendido o recibir un aumento, o hallar un trabajo nuevo que estamos seguros que va a ser más gratificante y satisfactorio. Eventos como esos nos hacen felices. ¿Pero cuándo fue la última vez que oíste a alguien hablar de haber experimentado gozo?

Un Servicio de CBMC

 Esta es una traducción de Monday Manna, publicada semanalmente por

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